¿Por qué ronca mi hijo por las noches?

Si tu niño despierta con sobresaltos, ahogos, pesadillas y con dolor de garganta, es posible que ronque por las noches, tenga un mal descanso, pero además amígdalas excesivamente grandes y adenoides. Según el neumólogo pediatra, Javier Jugo Rebaza del Centro Pediátrico Sunrise, una consulta muy frecuente en las citas de consulta de los pediatras es la inquietud por el registro de ronquitos durante las horas de sueño por parte de los más pequeños del hogar. Y aunque parezca algo común o se pueda creer que esto es heredado de algunos de los progenitores, el especialista explica que no lo es.

Muchos niños cuando están resfriados, pueden hacer ruidos cuando duermen, esto es debido a las secreciones nasales que se producen en estos procesos. Pero cuando estas molestias se dan estando sanos, es permanente, les impiden descansar o despiertan con sensación de ahogo súbito e incluso sufren de pesadillas frecuentemente, ya deja de ser algo normal y podrían estar padeciendo de una obstrucción de las vías aéreas superiores como hipertrofia de las amígdalas y/o las adenoides”, comenta el Dr. Jugo Rebaza.

Aunque muchos niños pueden padecer de rinitis alérgica o episodios de tupidez nasal con los cambios de temperatura sin estar resfriados, el doctor explica que esta entidad puede llegar a tener una frecuencia del 35% de los menores de 6 años según estadísticas de los hospitales y de ellos una pequeña proporción desarrolla crecimiento de las amígdalas y otro tanto de las amígdalas y de las adenoides juntas.

Cómo reconocer que un niño presente hipertrofia amigdalar y adenoides

La sospecha en función de los síntomas es fundamental. Para confirmarla, basta con mirar la garganta y observar el crecimiento de las amígdalas, pero para el crecimiento de las adenoides, es necesario una radiografía lateral de cráneo llamada de ‘cavum’”. Además, el pediatra sustenta que estas pruebas deben ser hechas estando lejos de un episodio de resfrío, para con ello tener una idea del tamaño real de la adenoides y si ésta obstrucción ocupa gran parte de la vía aérea.

¿Es contraproducente no darle solución a este mal?

El Dr. del Centro Pediátrico Sunrise explica que la obstrucción de las vías aéreas superiores por largos periodos de tiempo, puede producir alteración del sueño, e incluso pérdida del rendimiento escolar. Cuando la obstrucción es severa y prolongada, incluso se puede producir un compromiso cardiovascular valvular con insuficiencia cardiaca.

Tipos de tratamientos

– Cuando las amígdalas o las adenoides no son muy grandes y los síntomas son leves, el crecimiento de las vías aéreas producto del crecimiento del niño hacen que los síntomas desaparezcan al cabo de unos años.

– Uno de los tratamientos más comunes es usar antihistamínicos y antiinflamatorios orales o tratamientos tópicos nasales por tiempos prologados para su lenta reducción.

– Es además necesario mejorar la concentración de estímulos respirables del entorno, a través de la buena ventilación y reducción de partículas de polvo de los cuartos en el hogar.

– Si las adenoides con las amígdalas son muy grandes o los síntomas muy intensos, una buena opción es la operación quirúrgica (amigdalectomia parcial o adenoidectomia), que reducen el tamaño de estas estructuras y la mejoría es más rápida.

– La operación de adenoides puede realizarse a partir de los 3 años edad, tiempo cuando la masa adenoidea hipertrófica está más expuesta y la posibilidad de recurrencia post operatoria es menor. La operación es sencilla, se realiza en sala de operaciones y requiere anestesia general. Los beneficios se aprecian desde la primera noche y los niños pueden respirar mucho mejor.

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